DIARIO DE VIAJE – A CORUÑA – III LIGA IBERICA

DIARIO DE VIAJE – A CORUÑA

Aprendizaje. Esa es la palabra que define un viaje largo, intenso y con mucho frío.

Salimos el viernes a medio día de Madrid y pasamos un viaje tranquilo en el autocar. Tras 8 horas de viaje y 2 paradas llegamos a las 22 h a la residencia. Nos repartimos las habitaciones y bajamos a l comedor a cenar.
El ambiente era juvenil y lleno de estudiantes, con lo cual nos convertimos en el centro de todas las miradas.
A las 23 h nos fuimos a las habitaciones, ya que las alarmas sonaban a las 6.30 h.
La mañana del sábado empezó con energía. Moños, gomas, laca, maillots, mochilas, maletas hechas y a desayunar. Antes de las 8 h estábamos de nuevo en el autocar rumbo al pabellón. Al llegar nos quedamos impresionadxs. Era un edificio bonito e impresionante, pero muy frío. La organización nos recibió con mucha atención y buen trato.
Empezaba la jornada.
A pesar de que calentamos muy abrigadas, nos costaba coger calor corporal. El espacio era muy grande y apenas había público. Cada vez que finalizaba un aparato, lo más importante era no perder el calor y ponerse el abrigo. Fue un competición con muchos fallos, dudas y nervios. Todo lo que podíamos fallar lo fallábamos, no conseguimos enchufarnos en ningún aparato y el ambiente se contagiaba en todo el equipo.
Sin embargo, como hemos dicho al comenzar ganamos una cosa muy importante: aprendizaje.
Aprendimos a tener que estar activas todo el tiempo cuando hace frío, no perder el calor corporal y abrigarse rápidamente. Aprendimos a fallar y continuar nuestro ejercicio. Aprendimos a ir al siguiente aparato sabiendo que no era nuestro mejor día. Aprendimos a subirnos a la barra sin apenas calentar, siendo nuestro último aparato dos horas después del calentamiento. Aprendimos a arropar a las compañeras. Aprendimos a reconocer nuestros fallos y no poner excusas.
Finalmente, y sin poder tomarnos un respiro, regresamos al autocar. Nuevamente 8 horas, con nieves y frío en la carretera. Fue un gran momento del viaje, donde pudimos descansar y mirar todo lo positivo que nos había dado la competición. Disfrutamos de la compañía de todo el equipo (gimnastas, entrenadoes, mamás y papás), reímos, cantamos y, sobre todo…
aprendimos a aprender.

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